Por Noemí Torres

Lo primero, me voy a presentar me llamo Noemí tengo 32 años y una discapacidad física “Parálisis Cerebral”, he estudiado un Ciclo Superior en Integración Social. Después estuve estudiando un Grado en Trabajo Social, en el tercer año se me atascaron dos asignaturas (Microeconomía y Macroeconomía) y lo dejé. Actualmente estoy estudiando oposiciones de Auxiliar Administrativo del Estado.

Mis hobbies son leer, la natación, el cine, el teatro, pero siempre en buena compañía (amigos, pareja, familia etc…). Uno de los que más me gusta, es viajar cuando tengo tiempo y mi economía me lo permite.

Viajar, mi pasión

Esta historia va de como realizo y organizo yo mis viajes. Yo llevo viajando sola desde que tenía 18 años, me refiero “sola” sin mis padres, siempre tengo que ir acompañada de una amiga o asistente personal. Primero empecé viajando con Cocemfe o Predif que son asociaciones que organizan viajes para personas con discapacidad subvencionados por el Estado, en los cuáles ellos llevan tres monitores pero si tienes dependencia hay que ir acompañado de una persona que te ayude. Puesto que los monitores están de apoyo y para coordinar el grupo que normalmente es un grupo de cuarenta personas, contado a las personas que lleven acompañante, también puede haber personas que sean independientes o necesiten un apoyo puntual, pueden ir sin acompañantes. Son viajes que están bastante asequibles económicamente puesto que ellos incluyen el alojamiento que  normalmente son hoteles con pensión completada y el transporte adaptado.

Yo desde el 2016 que encontré pareja normalmente viajamos por “libre” siempre con acompañante, puesto que las asociaciones mencionadas anteriormente tienes que presentar la solicitud del turno que deseas viajar y entras en un sorteo. Es muy difícil que nos seleccionen a los dos a la vez, aunque presentemos dichas solicitudes juntas como nos dijeron cuando uno es pareja. Dos años consecutivos lo hicimos así, no fuimos seleccionados y tuvimos que buscar otra alternativa, desde entonces viajamos como he mencionado antes.

1. Buscar alojamientos adaptados

Lo primero de todo es decidir el destino dónde queremos viajar, segundo ver la disponibilidad de fechas de la persona que nos va acompañar. Después miramos por Internet los alojamientos adaptados que normalmente tienen que ser hoteles y no todos porque los apartamentos no suelen tener el baño adaptado que es lo que nosotros necesitamos. La búsqueda la hacemos de la siguiente manera solemos llamar y preguntar primero se están al lado de la estación de AVE o tren porque vamos sin coche y después si hay habitaciones adaptadas, si están libres para las fechas que queremos y a continuación solicitamos precios, puesto que tenemos que contratar dos habitaciones, una adaptada por nosotros y otra para la persona que nos acompaña. Y si nos interesa el precio que nos ofrecen ya preguntamos si nos pueden mandar por e-mail, fotos de la habitación adaptada para ver si nos manejamos, sobre todo yo que me transfiero con grúa y necesito saber los espacios que tiene para los giros y que tenga plato de ducha a ras del suelo dado que la grúa no puede salvar ningún obstáculo, mi pareja no tiene tanto problema puesto que se maneja con muletas. También si las habitaciones están ubicadas en las plantas de arriba solicitamos que favor nos den las medidas del ascensor para saber si cabe la silla y la grúa.

2. ¿Cómo nos movemos?

Cuando ya tenemos el hotel, miramos el medio de transporte en el que nos vamos a desplazar al destino elegido normalmente suele ser en AVE o en tren que son los transportes más accesibles, por si no lo sabéis Renfe dispone de una tarjeta que se llama Tarjeta Dorada para las personas que tengan grado de discapacidad igual o superior al 65% , ésta sirve para cuando vas adquirir los billetes de AVE que te apliquen un descuento a la persona con discapacidad y si llevas acompañante también le aplican el mismo descuento. Los descuentos son de lunes a jueves de un 50% y de jueves a domingo de un 25%. Por cierto, cuando vayáis a comprar los billetes podéis si lo necesitáis, solicitar la ayuda de Atendo para que os acompañen y os lleven las maletas hasta la puerta del AVE. Una vez que ya tenemos comprados los billetes, lo siguiente que hacemos es buscar una ortopedia por Internet donde pueda alquilar la grúa.

3. Encuentra actividades culturales accesibles

Después buscamos qué se puede visitar, hacer, comer etc. Para las visitas solemos buscar por Internet “guías de los paraguas de colores” que son jóvenes que están estudiando y que se ofrecen como voluntarios a enseñar la ciudad, los monumentos por fuera y nos explican la historia de ellos, organizados en grupo en el cual te inscribes por correo eléctrico, a la visita que  quieras hacer con ellos y te responden al e-mail diciéndote el punto de encuentro donde se va encontrar el guía con el grupo para empezar el recorrido y el color de paraguas que llevan para reconocerles, normalmente los recorridos suelen están adaptados pero en el e- mail les dices tus circunstancias personales e ellos adaptan la ruta. Luego para comer buscamos sitios donde se coma bien, no excesivamente caro y por descontado que estén accesibles. También miramos el transporte público del destino para ver si está adaptado para visitar algún pueblo de los alrededores.

Para terminar, llevamos apuntado un “kit de emergencia” como le llamo yo, que es una lista de dónde están los hospitales más cercanos, farmacias de guardia, ortopedias, etc. Afortunadamente a de día de hoy nunca la hemos tenido que utilizar.

Un abrazo para tod@s, espero que os guste.

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