Por Kenjy Alcas

Me llamo Kenjy Alcas y tengo 22 años. Tengo una discapacidad del 75% debido a una parálisis cerebral infantil. En este artículo me gustaría hablar de la accesibilidad universal, como ya hicimos anteriormente, en el Proyecto Urbanitas de Aspace Madrid, en el que se trataba la accesibilidad a los centros de Servicios Sociales, transporte público e intercambiadores de Madrid.

El otro día, mis excompañeros de Urbanitas, Irene, Enrique, David (preparador laboral) y yo, fuimos invitados a una empresa, llamada Castellana Norte. Deseaban tener información, conocer nuestra opinión y que diéramos consejos sobre la accesibilidad universal, debido al proyecto que ellos están llevando a cabo, Una Nueva Ciudad en Madrid Norte Que Sea Accesible Para Todos.

En esa reunión, comentamos varios aspectos de la accesibilidad, de los cuales voy a resaltar los puntos más importantes.

El primer punto a discutir fue el ocio nocturno. En esta ciudad, apenas hay discotecas o bares de copas accesibles para personas con movilidad reducida, motivo por el que es difícil tener vida social, disfrutar con los amigos o simplemente disfrutar del entorno social. Pero ¿qué pasa? ¿será que dichos ciudadanos no tienen derecho a salir de fiesta para divertirse? Pues parece ser que no, al igual que tampoco es fácil comer en un restaurante del centro de la ciudad. Aquellos que no tienen escalones en la entrada, no dispone de baños adaptados e incluso a veces éstos se encuentran en la planta inferior o superior del local, lo que resulta absurdo desde el punto de vista de una persona con movilidad reducida.

El segundo y último punto que destacó en la reunión, fue el transporte público. Las personas no conocen cómo se siente una persona en silla de ruedas cuando quiere acceder a un tren, de Renfe, por ejemplo, y no puede; ya que los trenes accesibles pasan de manera aleatoria. Además de todos, muchos de los que se supone que son “accesibles” tienen la rampa tan alta que las personas en silla de motor siguen sin poder subirse. Quizá se debería revisar en este país, qué significa la accesibilidad y qué empresa cumple todas las normativas para afirmarlo y promocionarse como una entidad accesible. Este tipo de problemas, también aparecen con la disponibilidad de los ascensores.

Con todo esto, considero muy importante que las ciudades sean 100% accesibles, ya que hoy en día esta realidad no existe.

Algunos ejemplos de accesibilidad serían: que hubiese un plano tacto visual para personas ciegas en todos los intercambiadores; que hubiese placas con los nombres de las calles con contraste cromático de fondo; que los bordillos fueran más bajos para poder subirlos con facilidad en silla; que algunas aceras fueran más anchas para poder desplazarse por ellas con comodidad, sin tener que ir por la carretera corriendo peligro porque la silla no cabe por algunas calles.
Conozco el esfuerzo que desde las administraciones se está llevando a cabo para conseguir una accesibilidad real, sin embargo considero que tanto los transportes como los edificios públicos deberían haberse remodelado ya para alcanzar la tan ansiada accesibilidad universal necesaria para las personas con cualquier tipo de discapacidad.

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